viernes, 23 de marzo de 2012

Cuentas


El tiempo se me detiene,
se queda espeso, tomando el pulso
como una imagen infantil del ave en la rama
que pretende en algún momento, tirarse en picada al lago
Como la sorpresa sin signos de exclamación
Un alivio de suave sabor y lento crujir
Sangre del rojo al lila
Del cincuenta al cinco, quizás;
Nunca he sido buena con los números.


Ten

Tengo una docena de horas que se multiplican
Una caja sobrante; un último paquete viscoso
Un libro de “guía”, de momento, de resonancia
Letras sin tinta
Papel de creación artificial
Adicciones, vicios y aficiones
Un pensamiento que debo recordar para que no se cumpla el presentimiento
Ventanas, rumores, voces acerca de las que especulo
Una patraña de lado, que desconozco
Un tema al que todos recurren
El peso de hacer lo que no debo
y hacerle, a la vez, el quite a la “ineludible organización”