miércoles, 9 de marzo de 2011

Dos


Trastorno circular
y el foco que aterra
sin omisión; reaparece implícito
De lado lo bueno y allí...
a su hora y manera
Envuelve todo con su sombra de árbol invernal
rogando se ceguen en su propio aroma de síndrome revuelto,
los frutos