domingo, 2 de mayo de 2010


Los vestigios del verano en calidez de tonos.
Sensibilidad de letargo tranquilo, vulnerabilidad generalizada.
La ventana no era la causa física, ni los parpados la ventana.
-Alimenta la nostalgia-
…así camina un pie tras el otro recordando la constancia, las seguidillas y la inconciencia acertiva…
Una hoja tras la otra marchan a dibujar el sendero calmado y va un pequeño movimiento oportuno de recuerdos anestesiando la intolerancia a la luz del mediodía.
“El frío complica siempre las cosas, en verano se está tan cerca del mundo…”