A lo lejos no se percatan,
producto de luces cegadoras y ruidos de costumbre.
Modesta apreciación desde un punto medio
(está más oscuro desde aquí)
Encierran temores que niegan
(me siento libre en un semi encierro)
La brillantez sin prejuicio evidente
se alza esplendorosa
(yo la aprecio desde acá olvidando formas)
Movimiento rutinario de conocidos accesos
(nadie está completamente a salvo)
La fórmula de la vida y la felicidad se estrella en las paredes,
se les puede estar rompiendo en la cara y los labios de rush.
Pareciera que al tercer piso llegan la copa de los árboles
(y los animales que se esconden/apartan de la vulgaridad citadina)
Sirenas suenan a lo lejos en el metafórico fin del día
Bajo la luna somos todos iguales… sólo en ínfima esencia
El micromundo impone la dirección y casi nunca los atajos son las mejores salidas.
martes, 22 de marzo de 2011
De balcón
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